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Proximamente desaparecerá la Mancomunidad de Servicios.

LA COMARCA

Presentación

Situada al Noroeste de la provincia de Toledo, en el punto de unión de ésta con las provincias de Ávila y Madrid, se encuentra la Sierra San Vicente.

Pequeña alineación de montañas, entre los 800 y 1350 m; entre el valle del Tiétar, y el Valle del Alberche, se considera una de las primeras estribaciones al sur del Sistema Central (“hermana pequeña de la Sierra de Gredos”).

Las especiales condiciones climatológicas propias de la zona, así como la actividad tradicional de sus gentes, han ido, con los siglos, dibujando el paisaje de la comarca que ahora disfrutamos.

Montañas tapizadas de robles, castaños, encinas y enebros por las que discurren mil arroyos que nacen en mil fuentes y manantiales. Cerros flanqueados por prados, navas y dehesas donde pastan vacas y pastorean ovejas y, esparcidos entre ellos, pueblos; unos blancos y otros de piedra, unos en el llano  y otros en la ladera.

Una de sus características principales es la presencia de casi todos los ecosistemas forestales, lo que implica una gran riqueza ecológica.

 

Entorno natural

Propuesta como Lugar de Interés Comunitario en la Red Natura 2000, la Sierra de San Vicente tiene además dos ZEPAS (Zonas de Especial Protección de las Aves), donde aves protegidas como la Cigüeña Negra, el Aguila Imperial, Buho Real o el Buitre Negro anidan o utilizan esta comarca como zona de dispersión. Mamíferos como el jabalí, la garduña, el tejón, y la gineta, pueblan los bosques y dehesas de la Sierra de San Vicente.

La comarca se caracteriza botánicamente por la presencia de prácticamente todos los ecosistemas forestales, desde el encinar puro pasando por el enebral, los alcornocales, hasta robledales, castañares y fresnedas de zonas más altas. Castaños centenarios son muestra de los antiguos usos que se hacía del monte.

 

Riqueza histórica

Su situación estratégica y su buena climatología han hecho posible el asentamiento de multiples pueblos a lo largo de la historia, dejando a su paso vestigios de casi todas las épocas desde el Paleolítico.

Existen testimonios de todas y cada una de las culturas que han ido poblando la península: dolmenes, estelas, restos cerámicos neolíticos, castros, verracos, construcciones romanas, visigodas, árabes, castillos medievales, construcciones medievales, cristianas.

Una pequeña muestra de todo esto son: las tumbas rupestres (Artesas), los verracos, la Atalaya musulmana, los puentes romanos, los rollos de justicia, las distintas iglesias, distintas ermitas, los pozos de nieve, donde los monjes preparaban bloques de hielo en invierno que eran luego vendidos en Talavera de la Reina.

 

Cultura y etnografía

En la Sierra de San Vicente se pueden disfrutar aun de costumbres muy antiguas como se demuestran en fiestas como La Malena .

Los usos y costumbres de la población a lo largo de los siglos han dejado un buen número de construcciones etnográficas que se encuentran en perfecto estado de conservación, como son: chozos, potros de Herrar, agujas de piedra.

Los oficios tradicionales y la artesania tambien prevalece en la comarca, como es la alfarería de Sartajada.